En plena controversia por sus bienes, el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma un nuevo elemento que amplía el foco sobre sus propiedades. A diferencia de otros activos cuestionados, en este caso se trata de un departamento con un origen trazable: fue incorporado a partir de una donación familiar.
El inmueble se encuentra en el centro de La Plata, sobre calle 48 entre 6 y 7, en un sector estratégico por su cercanía a la Facultad de Ciencias Sociales y al Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata. La zona combina movimiento académico, oficinas públicas y actividad comercial, lo que la ubica entre las más demandadas de la ciudad.
En simultáneo, sus operaciones inmobiliarias en Caballito continúan bajo análisis. Allí adquirió un departamento mediante un esquema poco habitual: abonó u$s 30.000 y pactó la financiación de u$s 200.000 sin interés con dos jubiladas. La investigación judicial también busca determinar quién solventó la remodelación total de la propiedad y cuál fue el monto invertido, dado que el inmueble fue reciclado por completo antes de ser habitado.
Según consignó Ámbito, el departamento platense -de cuatro ambientes- pasó a integrar su patrimonio en 2016, tras ser cedido por su madre, Silvia Pais. Desde entonces figura en sus declaraciones juradas con una valuación fiscal de $1.169.256, equivalente a unos u$s800 al tipo de cambio de referencia. Se trata de un valor que, dentro del esquema impositivo argentino, queda muy por debajo de los precios de mercado.
Actualmente, esa misma unidad se ofrece en torno a los u$s95.000. La diferencia entre el valor declarado y el de publicación vuelve a exponer una brecha habitual en el sector inmobiliario, aunque en este caso adquiere mayor relevancia por el contexto político en el que se inscribe.